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domingo, 4 de novembro de 2007

Inversiones y Pacto Social, las prioridades económicas de Cristina

Los economistas más cercanos a la Presidenta electa ya definen medidas e instrumentos.

Por: Marcelo Canton
Clarín

Los economistas más ligados a Cristina Kirchner ya están trabajando en una decena de temas, buscando apurar la instrumentación rápida de medidas después del 10 de diciembre. Pacto Social e inversiones forman la agenda más urgente.

En el listado (nunca definitivo, claro) de quienes están abocados a esa tarea se encuentan Miguel Peirano, Martín Redrado, Beatriz Nofal y Mercedes Marcó del Pont. Y en sus manos, aseguran fuentes oficiales, ya están diseñándose políticas e instrumentos. Algunas, incluso, están empezando a ponerse en marcha para que impacten plenamente cuando asuma la nueva administración.



1. > Pacto Social. Es una de las bases de la estrategia económica de Cristina Kirchner. Busca consensuar aumentos de salarios, inversiones, precios. La clave, dicen quienes trabajan en este proyecto, estará en el cambio de los plazos de la negociación salarial, hoy anual, y que intentarán que sea a tres años. Se discute qué variables se incluirán para ajustar los salarios. Estará la inflación, claro, aunque aún no está definido si será la del año anterior o la esperada para el año siguiente. También la productividad ("si los salarios siguen sólo los precios terminan siendo una nueva presión inflacionaria", dicen). Además habrá otro punto para ajustar sueldos, la distribución de la riqueza, buscando incrementar la participación del salario en la torta del PBI.



2. > Consejo Económico Social. Es una institución que se crearía (hoy discuten la forma) integrada por empresarios, gremialistas y académicos. Se le girarían temas relativos al mundo laboral y de la competitividad, sobre los que emitiría dictámenes no obligatorios para el Poder Ejecutivo, pero que "enriquecerán el debate".



3. > Club de París. Es el primer desafío de la nueva gestión. La administración de Néstor Kirchner no pudo cerrar el acuerdo antes del 10 de diciembre, como pretendía inicialmente, para que Cristina lo anunciara como primer acto de gobierno. Ahora aseguran que el acuerdo se haría "durante el primer semestre del año". El paso inicial es hacer algún tipo de acuerdo con el FMI. "Vamos a ver si el titular del Fondo, Dominique Strauss-Kahn, cumple con sus promesas de facilitar las cosas", dicen los técnicos. En dos semanas, en Sudáfrica, una delegación oficial aprovechará una reunión del G20 para adelantar charlas informales con socios del Club de París. Al margen de esa discusión, vendrá una delegación del FMI a a repasar las cifras de la economía local, en lo que se llama revisión Artículo 4. Acordaron que llegue al país en el segundo trimestre del 2008, para que no implique una presión ni bien asuma Cristina.



4. > Impuestos. Los economistas que rodean a Cristina Kirchner descartan una reforma impositiva, al menos en el inicio de su gestión. Los cambios que se discuten hoy en este rubro serían implementados por Néstor Kirchner: la suba de 3 a 10 puntos a las retenciones al trigo, maíz y soja, para recaudar unos 1.000 millones de dólares adicionales, y la posibilidad de desgravar impuestos para las pymes que compren maquinarias.



5. > Dólar. En los próximos meses, seguirá la misma política de "flotación administrada" que hasta ahora. El techo virtual de $ 3,20 seguirá presente, aunque "con flexibilidad", siguiendo los movimientos internacionales. "Los argentinos no estamos preparados para la libre flotación, porque el dólar se mueve un 1% y se genera incertidumbre en la gente", dicen los técnicos. El tipo de cambio no se indexará por la inflación. El objetivo último (al igual que para la política monetaria "prudente" que se implementará) es moderar las expectativas de inflación.



6. > Inflación. Para algunos de los economistas que consulta Cristina Kirchner "la inflación ya está en el umbral de lo tolerable". Pero, sin embargo, consideran que "no hay nada mágico" que pueda hacerse más allá de moderar las expectativas consolidando el superávit y controlando el dólar. Y, con ese mismo objetivo, normalizar la situación del INDEC. "Pero lo que hay que lograr es incrementar la oferta de productos con más inversiones", diagnostican.



7. > Inversiones. Es uno de los ejes centrales para los economistas cristinistas. Tanto para aliviar presiones inflacionarias como para sostener el nivel de crecimiento. Pretenden que la inversión, que hoy ronda 23% del PBI, crezca "3 o 4 puntos". Creen que oferta de crédito hay, pero que para las empresas el acceso es difícil. Lanzarán a principios de año algunos instrumentos en ese sentido, como una garantía para que las compañías no sean afectadas por la volatilidad de tasas de los préstamos. Darán recursos para alimentar fondos de inversión de capital de riesgo, para aportar a empresas que necesiten desarrollarse. Se sumarán recursos del BID y del Tesoro. También el fisco aportará capital a empresarios que tengan una idea pero no recursos: será a través de las redes de "inversores ángeles", de gestión privada, que ya hacen esa tarea. Una segunda ronda de discusión se lanzará avanzado el 2008: medidas para mejorar el ambiente de negocios, punto que plantean empresarios extranjeros.



8. > Acuerdos de precios. Seguirán a la orden del día, aunque con un cariz distinto a los que ha hecho Guillermo Moreno. "Son una herramienta útil, pero deben ser más eficientes. Hay que hacer una estructura más sofisticada para poder regular y controlar a las cadenas de producción y comercialización", dicen.



9. > Superávit. El objetivo de Cristina Kirchner es que el superávit fiscal primario -sin computar el pago de los intereses de la deuda externa- esté en alrededor del 3,5 por ciento del PBI. En ese sentido, el Gobierno de Néstor Kirchner ya puso en marcha un paquete de medidas que buscan recuperar el saldo fiscal. Por un lado, mejorarían los ingresos con la suba de retenciones. Y por el otro se empiezan a ralentizar las obras públicas, para aligerar el gasto público, además de subir las tarifas, para achicar los subsidios a la energía, que suman 4.000 millones de dólares.



10. > Tarifas. Después de los ajustes que el Gobierno impulsa para reducir subsidios, la siguiente etapa será una normalización de las tarifas. Se avanza ya con la renegociación integral, que determinará cuáles serán los mecanismos definitivos de ajuste periódico de los servicios. Estas comenzarán a aplicarse desde febrero (en el caso de la electricidad) e implicarán ajustes para casas de familia, pero con "tarifa social" para los más pobres.

sábado, 20 de outubro de 2007

Argentina: Una pregunta que viene: ¿los ajustes de tarifas entrarán en el pacto social?

Cinco asociaciones locales, con apoyo del exterior, hicieron una presentación.

Ya está dibujado, en el horizonte cercano, un aumento en las tarifas: concretamente, en las domiciliarias de luz. El interrogante que sigue es casi inevitable: ¿decisiones así serán contempladas en un pacto social como el que proyecta Cristina Kirchner? Más que probable, alguien preguntará por eso.

Tal como informó Clarín, la Secretaría de Energía acaba de reconocerle a Edenor una suba de 9,63% en sus costos, que será cubierta a través de un "auxilio financiero" proveniente del PUREE, el sistema que multa los consumos excesivos de electricidad. El punto es que la misma resolución contempla el traslado ulterior al "respectivo cuadro tarifario" de la distribuidora. La fecha prevista es febrero de 2008.

Trascartón, en el sector celebraron la medida como una "buena señal del Gobierno". Más que eso: dan por sobreentendido que aquello que se le acepta a Edenor también se les reconocerá a Edesur y a Edelap, o sea, que se estaría ante la salida del actual congelamiento.

Hasta donde se sabe, la concertación que imagina la candidata oficial no incluye a los partidos políticos: se limitaría al Estado, las organizaciones empresarias y la CGT. En cualquier caso, en la parte que le toca al Estado están las tarifas públicas, aunque tan sólo sea porque pegan sobre los salarios.

Lo llamativo, en simultáneo, es el monto que el Presupuesto 2008 asigna al sostenimiento del sistema energético. Bajo la oscura denominación "Acciones de sustentabilidad del suministro de energía eléctrica", hay previstos $ 4.526 millones: traducido, es la plata que se consumirá en importaciones de gas, electricidad y combustibles o, redondamente, en subsidios.

Pero no sería toda. Algunos cálculos oficiales elevan la factura hasta $ 8.500 millones, para todo el año que viene. Por si no fuera notorio ya, estos números muestran un panorama cada vez más apretado. Y revelan que este invierno hubo cortes a las industrias, con una previsible mayor demanda seguramente los habrá el que viene. En 2007, el gasto en subsidios dobló al presupuestado.

Vuelta al comienzo. Si efectivamente está pensado subir las tarifas, lo que sigue es un delicado equilibrio entre los ajustes y la inflación. Es que cualquiera sea ésta de verdad, viene pisada por los congelamientos dispuestos tras la devaluación. Pisada en la Capital y GBA, porque, sin subsidios, en otros lugares del país el boleto cuesta bastante más caro. Y la luz arriba del doble, en provincias como Córdoba y Santa Fe.

Por la parte que le toca también directamente al Estado, hay quienes creen que entre las variables del pacto social debería incluirse el tipo de cambio. Dicho de otro modo, un horizonte para la cotización del dólar. Tanto porque se trata de una pieza clave del modelo económico y una variable de peso en las decisiones empresarias, como porque resulta un factor de presión sobre los precios. Aun así, tal vez sea mucho pedir que el futuro Gobierno muestre tantas cartas.

Faltos por completo de precisiones -no hay ni siquiera borradores confiables sobre qué contendrá la concertación-, la mayor apuesta de los directivos es que el pacto sea útil para contener las demandas salariales. Omar Maturano, jefe de los ferroviarios de La Fraternidad y aliado de Hugo Moyano, ha dicho que la CGT planteará 20%: parece más un posicionamiento anticipado que un reclamo real.

Operación mediática preelectoral, intento por mostrar que la inflación también figura en la agenda oficial -aunque se la niegue-, el Gobierno acaba de empujar sendos acuerdos para bajar los precios y las tasas de interés. Suenan a muy limitados, a instrumentos de campaña: por eso, tal vez resulte excesivo que se los considere anticipos del futuro pacto social. En cualquier caso, a banqueros y empresarios no se les pasó por alto la omnipresencia de Guillermo Moreno. El secretario de Comercio Interior estuvo en cuanta negociación hubo. "Todo lo hizo él, se lo notó muy fuerte", dicen quienes lo frecuentaron estos días.

Si hasta se comenta que ahora resulta inútil llevarle una inquietud sobre el funcionario al ministro de Planificación. La respuesta de Julio de Vido es: "Moreno ya no me pertenece. Habla directamente con el Presidente. Ya es de Kirchner".

Ante este cuadro, la duda cae sola: ¿prescindirá Cristina de una pieza así, si gana la elección? De alguien que, encima, goza de la entera confianza de Néstor, casi su otro yo. Probablemente, una cuestión para el doble comando.