Mostrando postagens com marcador galerias. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador galerias. Mostrar todas as postagens

quarta-feira, 16 de janeiro de 2008

La irresistible atracción de un corazón de plástico


joana-vasconcelos.jpg

Entre las galerías de arte de Le Marais, el barrio más movido de París, me planté de pura casualidad ante una vidriera detrás de la cual un corazón gigante -rojo, hecho de pequeñas piezas de plástico entretejidas- giraba suavemente.

Me dejé llevar por la imagen hipnótica y entré.

Sin ningún tipo de protocolo -léase invitación- me encontré en la inauguración de la primera muestra de Joana Vasconcelos -Où le noir est colour- en París.

Y eso es mucho decir porque esta artista está dando que hablar entre los nuevos fichajes del arte contemporáneo.

Música de fado mezclada con formas sensuales delineadas en cada obra que esculpe.

Su obra se centra en el status de lo femenino, en remarcar las diferencias sociales y en señalar la identidad nacional con la sutileza de quienes desbordan talento.

Veamos quién es esta chica.

Si bien Vasconcelos nació en París en 1971, vive y trabaja en Lisboa de donde es oriunda toda su familia que debió exiliarse durante la dictadura de Salazar en Portugal.

Joana%2BVasconcelos%2C%2BA%2BIlha%2Bdos%2BAmores%2B%282006%29.jpg

16011_1.jpg

Joana trafica lo popular (lo artesano) y lo conceptual, se apropia de procedimientos del diseño industrial y de su propio "objetualismo" poético. Parece querer combinar lo íntimo con lo evidentmente expuesto.

Vasconcelos.jpg

Vasconcelos marca un estilo que amaga con sacudirnos con sus dimensiones, con sus manequíes tan humanos como perversamente sacralizados, quizá tratando de involucrar a quien mira en construcciones críticas de dimensiones imprevistas, imprevistas y gigantes en todos los sentidos.

Dorothy.jpg

No despliega nuevas intenciones, pero su modo de mirar la sociedad de consumo y ejercer su crítica, no juega con el humor o la protesta -ya procedimientos muy manoseados- la delicadeza de la poesía que traducen su obra se perfila como su marca registrada.

Hasta el 1 de marzo en la Galeria Nathalie Obadia.

Podés ver más obras aquí.

sexta-feira, 14 de dezembro de 2007

Magnum, Magnum


d'Agata

Hamburgo, Alemanha, 2003
(© Antoine d'Agata)

Mais um texto retirado do livro Magnum, Magnum. Desta vez Patrick Zachmann escreve sobre Antoine d'Agata, que passou recentemente pela Galeria [kameraphoto].

I like the idea that Antoine d'Agata is part of the 'Magnum family', because there is nothing more stimulating than trying to make photographers fit in who don't conform to the usual image of our venerable agency. Nothing could be more boring than accepting a new photographer who is a clone of ourselves.

When I saw Antoine's work for the first time, I had a shock. I had become saturated with photography in general, which I found repetitive and limited. I had tried other formats - square, panoramic, colour, then cinema - all in an attempt to escape boredom or repetition. Suddenly, Antoine's work proved to me that with photography you could still surprise and move people.

I really loved these photos that brought me into the world of the night.
I found them unique, moving, sensual, brutal, sometimes even shocking, wavering between desire, pleasure and suffering - one moment attracting us to desirable bodies or exciting situations, and the next to something we have no reason to desire.

D'Agata spares us nothing, and he spares himself nothing. He seems to photograph everything he experiences, in its entirety, to excess. He puts himself in danger and takes photos at moments when most of us would have given up. You cannot tell where the private ends and the professional begins. This is what drives most photographers, in a constant to and fro between the inner world and the outer world. His work shows a need to speak, to show, to reveal oneself, to cry out - a sense of urgency, as if our existence was threatened.

Henri Cartier-Bresson claimed that one has to step back from reality and become invisible. Robert Capa said you have to get so close to your subject that you feel fear. As for D'Agata, while he belongs perfectly properly to the tradition of reportage, he gets close enough to his subjects to make them blurred, and even includes himself in some pictures, as if to show that to leave oneself out would be a delusion.

Whether it is the work of a photographer, painter or film-maker, a work of art makes sense and touches me when it bears traces of the artist's self-portrait.


Patrick Zachmann

Nuevo Laredo, México, 1998
(© Antoine d'Agata)

Etiquetas:

posted by Sérgio B. Gomes

quarta-feira, 12 de dezembro de 2007

Vanitas vanitatum



El otro desnudo de Mapplethorpe

Una muestra aleja del estereotipo marginal la obra del fotógrafo neoyorquino

ISABEL LAFONT - Madrid - El País

Vanitas vanitatum omnia vanitas (vanidad de vanidades, todo es vanidad). Puede parecer no demasiado obvio asociar el tópico artístico sobre la inutilidad de los placeres humanos frente a la inevitable muerte con Robert Mapplethorpe (Nueva York, 1946-Boston, 1989), el fotógrafo maldito convertido en símbolo de la revolución homosexual de los setenta y ochenta neoyorquinos.

Sus muy explícitos desnudos femeninos y, sobre todo, masculinos, el uso de imaginería sadomasoquista -que Mapplethorpe defendía y practicaba-, lo encasillaron desde el principio para el gran público bajo la etiqueta de artista marginal y subversivo. Pero también impidieron una apreciación más matizada de su obra. Por eso, el galerista Pepe Cobo, representante de la obra de Mapplethorpe en España, inaugura el próximo jueves en Madrid -se podrá ver hasta finales de enero- una exposición de 36 obras cedidas por la fundación que gestiona el patrimonio del artista, que pretenden ofrecer una "percepción más rica y compleja de su trabajo", dice Cobo, que ha seleccionado las imágenes.

Bajo el título Vanitas, en la galería se exhiben desnudos femeninos, como los de Lisa Lyon, y miembros viriles en primer plano. Pero también hay, intercalados entre ellos, bodegones -una hogaza de pan, una berenjena, un racimo de uvas, un pescado sobre un papel de periódico-, flores, esculturas -Acteón, Espartaco, un sátiro- y objetos de cristal. "El mundo de Mapplethorpe es muy amplio y lo que me interesaba era hacer otro planteamiento alejado del estereotipo del desnudo, mostrar otras miradas, dentro de su imaginería sexual, pero más reflejada en objetos", aclara Cobo. El galerista revisó los fondos de la Fundación Mapplethorpe hasta que encontró el trozo de pan, la berenjena -"son como vanidades, lo perecedero, un objeto que se pierde"- y también las fotografías de estatuas que Mapplethorpe tomó durante un viaje a Nápoles en 1983. "Enseguida lo relacioné con nuestra cultura barroca", señala Cobo.

Las fotos de la muestra fueron realizadas en la década de los ochenta, pero permiten apreciar cómo, independientemente del objeto, el artista persiguió, desde sus inicios hasta su muerte, una estética formal depurada. "En ella descuellan unas composiciones armónicas y equilibradas, un ideal simétrico basado en la simplicidad de formas y en el juego sutil entre luz y sombra, en donde se privilegia la frontalidad que también transmite cierta intemporalidad", afirma el crítico de arte Juan Vicente Aliaga en el catálogo de la muestra. "Llevo en la cabeza la simetría. Ha arraigado en mí. Creo que me viene de la Iglesia católica: he tenido una educación católica", reconocía el propio artista en una información publicada en el Time Out de Londres el 3 de noviembre de 1983.

Ello no quiere decir, sin embargo, que deba asumirse que Mapplethorpe fotografió de la misma manera una hogaza de pan, un pescado o una estatua, que compuso una imagen con un pene. "Esta lectura se me antoja una falacia", advierte Aliaga, que recuerda que no debe aislarse la obra de Mapplethorpe de su contexto sociopolítico, marcado por la convivencia de la revolución conservadora de la era Reagan y la ola homofóbica que acompañó la irrupción de los primeros casos de sida a principios de los ochenta con la pujanza del movimiento a favor de los derechos de los homosexuales. "Sea como fuere", concluye Aliaga, "el tratamiento formal de que dota Mapplethorpe a sus modelos tanto masculinos como femeninos (sobre todo con Lisa Lyon), al margen de la actividad que desempeñan (besarse, abrazarse, mirar, practicar sexo...), se sustenta en una fascinación por el equilibrio visual, de impronta clásica".

Formado en el prestigioso Pratt Institute de Brooklyn, donde estudió pintura y escultura, la fotografía en sí no fue un interés prioritario de Mapplethorpe. Pero en 1972, John McKendry, responsable de la división de fotografía del Metropolitan Museum of Art, le regaló una Polaroid y empezó a trabajar en temas clásicos, como flores, retratos y desnudos, en los que se ejercitó con gran rigor compositivo. Poco después adquirió una cámara de gran formato y, más tarde, el comisario y coleccionista Sam Wagstaff, amante y mecenas de Mapplethorpe, le regaló una Hasselblad que se convirtió en su primera herramienta de trabajo. Sus primeros experimentos tuvieron como protagonista a su amiga, la cantante Patti Smith, a él mismo y, progresivamente, a un círculo cada vez más amplio de amigos y conocidos del entorno artístico neoyorquino.

Cierra la exposición el último autorretrato que realizó, en 1988, un año antes de morir de sida. En él, un prematuramente envejecido Mapplethorpe sostiene, como un rey anciano que espera el final, un bastón con una calavera en la empuñadura. Vanitas vanitatum.

terça-feira, 11 de dezembro de 2007

Fadas digitais

Hadas digitales


AF_annelies_strba_07.jpg

El mundo mágico y femenino de la suiza Annalies Strba (1947) llega a Milán, a la galería Carla Sozzani. Con su romanticismo y su intimidad algo folk, delicada, liviana y llena de colores: algo así como un impresionismo digital que fue definido como el "simbolismo de fin de siglo manipulado a través de un software".

annelies-strba-1.jpg

195730.jpg



Dice que la lectura infantil de Cumbres Borrascosas de Emiliy Bronte ilustrada por Balthus marcó el tono de sus realizaciones.

tml_81-Dy3Q4o7xiK.jpg

Štrba captura el mundo creando un universo encantado y difuso mujeres etéreas, suspendidas en el drama romántico y retratadas precisamente con la calma de un pintor porque, como dice la artista: "el mundo real siempre resultó muy aburrido para mi".

terça-feira, 16 de outubro de 2007

Arte brasileira em New York

Trinta e dois artistas brasileiros de primeiro time expõem em Nova York, incluídos na programação da 17ª Feira Anual de Gravadores e da 2ª Semana Cultural Latino-Americana. A exposição começa no dia 22, segunda-feira que vem, e vai até o dia 29. Local: Pratt Institute, 200 Willoughby Avenue. O organizador da mostra é Eduardo Besen, da galeria paulistana Gravura Brasileira.