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segunda-feira, 5 de novembro de 2007

Centro-esquerda vence eleições presidenciais na Guatemala

CIDADE DE GUATEMALA - O social-democrata Alvaro Colom será o próximo presidente da Guatemala, após ganhar as eleições de domingo com promessas de acabar com a pobreza e virar a página da violenta história do país.

"Essa é uma nova página para a Guatemala, estou muito agradecido a Guatemala por esta confiança", disse Colom.

Os dados do tribunal eleitoral lhe davam vitória de 5,36 pontos percentuais sobre seu rival de direita, general Otto Perez Molina, com 95,63 por cento das urnas apuradas.

"Depois de tomar posse começaremos a trabalhar em um plano de esperança que vamos anunciar em uma entrevista coletiva", acrescentou.

Colom, do partido Unidade Nacional da Esperança (UNE), disse que os presidentes da Nicarágua, Daniel Ortega, e do Panamá, Martín Torrijos, o parabenizaram pela vitória por telefone.

Colom, um ex-empresário que também foi vice-ministro de Economia, sucederá o liberal Oscar Berger por um período de quatro anos.

O presidente eleito prometeu combater a pobreza que afeta metade dos 13 milhões de guatemaltecos, especialmente a população indígena.

terça-feira, 11 de setembro de 2007

La droite en bonne position pour le second tour de la présidentielle guatémaltèque

LE MONDE

GUATEMALA ENVOYÉ SPÉCIAL

En tête à l'élection présidentielle du dimanche 9 septembre, le social-démocrate Alvaro Colom va devoir livrer une bataille difficile pour l'emporter au second tour, le 4 novembre, sur son adversaire de droite, Otto Perez Molina.

Chef d'entreprise, candidat pour la troisième fois, M. Colom a axé sa campagne sur la lutte contre la pauvreté qui touche plus de 60 % des Guatémaltèques. Avec 28 % des voix, il devance le "général à la main de fer" Otto Perez, qui a obtenu 23 % des suffrages.


Le candidat de l'actuel gouvernement conservateur, Alejandro Giammattei, en troisième position avec 17 % des voix, pourrait se rallier à M. Perez. Deux autres candidats, qui ont rassemblé chacun un peu plus de 7 % des suffrages, penchent à droite, l'universitaire Eduardo Suger et Luis Armando Rabbe, représentant de l'ex-général putschiste Efrain Rios Montt. Accusé de génocide en Espagne, cet ancien président autoproclamé (1982-1983) a obtenu un siège de député qui lui assure l'immunité.

Rigoberta Menchu, première femme maya à briguer la présidence dans ce pays où les indigènes sont majoritaires, n'a obtenu que 3 % des suffrages. Elle a annoncé qu'elle ne donnerait pas de consigne de vote au second tour. Le candidat de l'ancienne guérilla d'extrême gauche, Miguel Angel Sandoval, a eu 2 % des voix.

Ancien chef du renseignement militaire, le général Perez, candidat de la droite musclée, a promis une lutte sans merci contre la criminalité. Il a annoncé le rétablissement de la peine de mort et le recours à l'armée pour lutter contre les maras, les gangs de jeunes très violents souvent liés au trafic de drogue. Plus de 70 % de la cocaïne consommée aux Etats-Unis transite par le Guatemala, qui a un des taux d'homicides les plus élevés du monde. Moins de 5 % des affaires criminelles font l'objet de condamnations dans ce pays où les juges sont corrompus ou menacés.

LES DÉMOCRATES S'INQUIÈTENT

En dépit de l'arithmétique des probables alliances, Alvaro Colom s'est montré confiant au lendemain du premier tour. Selon le candidat de l'Unité nationale de l'espérance (UNE), dont quatre parents ont été tués par l'armée durant la guerre civile, "la population est fatiguée du libéralisme, de la mano dura (main de fer), de la répression et des assassinats".

Le général Perez s'est félicité d'avoir réduit l'écart avec son adversaire. "Je n'ai pas le moindre doute que nous allons gagner", s'est exclamé le candidat du Parti patriote, qui tente de modérer son image en rappelant qu'il a négocié les accords de paix de 1996. Durant les années 1980, les plus sanglantes de la guerre civile, le général commandait la région militaire du Quiché où plusieurs massacres d'Indiens ont été commis.

Si la mano dura du général Perez apparaît à beaucoup de Guatémaltèques comme l'unique solution face à l'explosion de la criminalité, sa possible victoire inquiète nombre de démocrates qui redoutent une résurgence de l'autoritarisme militaire. "Sa victoire serait interprétée comme un retour de l'armée au pouvoir, après son repli dans les casernes et sa réduction, négociés lors des accords de paix", avertit Frank LaRue, qui dirige la commission présidentielle des droits de l'homme.

Jean-Michel Caroit

sexta-feira, 7 de setembro de 2007

Guatemala, violenta y empobrecida, va a las urnas en busca de seguridad

Sólo en 2006, hubo 5.885 asesinatos. Cómo erradicar la inseguridad es el gran tema electoral.

MUERTE.
BOMBEROS CARGAN EL CUERPO DE UN ACTIVISTA POLITICO EJECUTADO.



Claudio Aliscioni GUATEMALA ENVIADO ESPECIAL CLARÍN

Duerme como los ladrones, con medio cuerpo cubriendo el bolso de sus riquezas: algunos restos de carne, una vela, dos naranjas a medio pelar y pan duro envuelto en periódicos viejos. De pronto, oye nuestras pisadas en la noche y se incorpora, arma en mano. Teme que lo maten, allí, junto a la explanada de la plaza Berlín. El cronista lo tranquiliza, le ofrece un dinero. Con la cautela de los gatos, guarda la 45 bajo su morral. Despotrica contra todos. Quiere más. Al fin, muerde las monedas de un quetzal para ver si son falsas.

A unos metros, la gigantesca hondonada que refugia la cara más oprobiosa de la ciudad. Asentamientos, villas, favelas, distintos nombres para la misma vergüenza. Es éste el hogar común de obreros desahuciados, soplones policiales, cuchilleros a sueldo y narcos sin piedad cuyo poder aumenta cada día. El título de tapa de la revista Este País lo dice todo y sobrecoge: "Tirar a matar". A sus 24 años, fue uno de los responsables del Informe Nacional guatemalteco sobre Desarrollo Humano de la ONU. Era el "talentoso muchacho" que mucho prometía, el ideal juvenil de las revistas de opinión. Pero el 13 de junio un motociclista lo cosió a balazos. Todo indica que cayó víctima de un sicario que equivocó el encargo.

Estas y otras son historias cotidianas en Guatemala, un país que vive con el corazón en la boca. Cada día son quince las madres que pierden a uno de sus hijos. El año pasado hubo 5.885 homicidios.La Comisión Interamericana de Derechos Humanos exigió al gobierno que investigue "más de 50 asesinatos" ocurridos desde enero y ligados a las presidenciales del próximo domingo. Ayer nomás fueron abatidos dos candidatos municipales a unos kilómetros de esta capital.

Mucha muerte, mucha saña, mucha resignación. En el aeropuerto en refacciones, una turista corre alborotada con el alma en un grito. Su hijo la acompaña lamiendo un helado de frutilla. Ha sido asaltada. Dos policías la miran, incrédulos, mano en el cinto y abdomen prominente, mientras una improvisada orquesta de marimbas y un contrabajo da la bienvenida a viajeros acalorados al son de "la cucaracha, la cucaracha ya no quiere caminar". El tiempo fluye, nadie atina a nada.

Cómo erradicar la inseguridad es el gran tema para los comicios del domingo. Hasta hace unas semanas, el socialdemócrata Alvaro Colom lideraba los sondeos con 10 puntos de ventaja. Pero el general retirado Otto Pérez, fundador del derechista Partido Patriota, lo empardó mostrando un puño cerrado como emblema proselitista y la frase "la mano dura" como consigna ideológica.

Ahora ambos opositores empatan con 32% de intención de voto y van así de cabeza a un ballottage en el que el militar lleva las de ganar. Su mensaje autoritario cala hondo en las clases medias, hartas de las mafias y las "maras" o bandas juveniles que siembran el terror. Como en sectores de la Argentina, reclaman seguridad pero rechazan pagar impuestos. Sin embargo, la carga fiscal es aquí casi nula: las exenciones equivalen al 70% de la magra recaudación.

Ciertamente, la violencia se agrava hoy por la cada vez mayor influencia del narcotráfico en el sistema político, dice ante una consulta Estuardo Gálvez Barrios, rector de la universidad de San Carlos. El 80% de la cocaína sudamericana que va a EE.UU. pasa por este país. Pero todo tiene como sustrato histórico los 40 años de la guerra interna que abrazó a Guatemala desde que en 1954 la bananera United Fruit derrocó al civil Jacobo Arbenz cuando intentaba avanzar con una reforma agraria en beneficio de los campesinos indígenas, más del 50% de la población local. El conflicto, concluido en 1996, provocó 200.000 muertos, 40.000 desaparecidos y un ejército de desempleados acostumbrados a la violencia, en un país donde el 80% de su gente es pobre y el 0,5% más rico se queda con el 19% de la renta nacional, según la ONU.

"Los hijos de los muertos quedaron desamparados, sin esperanzas ni contención. Ellos componen las maras y son carne de los narcos", comenta a Clarín Gabriel Zelaya Ortiz, director del Centro de Estudios y Apoyo al Desarrollo Social. Ni siquiera los atrae la figura de la indígena Rigoberta Menchú. La Nobel de la Paz de 1992 es candidata por el Encuentro por Guatemala, pero marcha sexta en las preferencias con un 3,1% en los sondeos, que sigue cayendo. El futuro, en verdad, es muy sombrío.