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quarta-feira, 7 de novembro de 2007

Lembrai-vos de 2002


ELIO GASPARI


Folha de São Paulo

Pode-se pedir às pessoas que detestem Chávez, mas não é justo querer que façam papel de bobas

O ROMPIMENTO do general Raúl Isaías Baduel com o projeto imperial do presidente Hugo Chávez indica que há de novo um cheiro de golpe de Estado na Venezuela. Um, nas palavras de Baduel, é do próprio Chávez, com sua proposta de plebiscito marcada para dezembro. É uma velha modalidade de golpe, celebrizada em 1929, na Itália de Benito Mussolini.
Em benefício de Chávez, deve-se reconhecer que desde sua subida ao poder, em 1998, ele já colocou o cargo nas mãos dos eleitores em três ocasiões, e ganhou todas. Se o plebiscito for realizado, tudo indica que ele sairá vitorioso.
O outro golpe é o do velho modelo latino-americano da segunda metade do século passado.
Baduel era um irmão de fé de Chávez desde 1982, quando formaram uma sociedade secreta de oficiais. Em 2002, no comando da tropa de paraquedistas, foi peça decisiva para desbaratar um golpe de generais de pouca tropa e empresários de nenhuma coragem, ambos servindo-se da militância dos meios de comunicação.
Em abril de 2002, a Venezuela estava parada e centenas de milhares de pessoas pediam a renúncia de Chávez. Era natural que as televisões dessem todo destaque às enormes passeatas. Na tarde do dia 11, havia duas manifestações na cidade. Uma, enorme, decidiu marchar sobre o palácio presidencial. Outra, menor, pretendia defendê-lo.
Houve quem atirasse de cima de edifícios e um grupo de chavistas foi filmado disparando do alto de um viaduto. Morreram 19 pessoas. As manifestações transformaram-se em apelos para a deposição do assassino. Chávez rendeu-se e foi preso. Para o seu lugar foi o empresário Pedro Carmona, presidente da federação de empresários. Em nome da democracia, anunciou o fechamento do Congresso e do Supremo Tribunal. Menos de um dia depois, fugiu do palácio.
Uma das principais peças da rebelião militar contra Chávez foi um discurso do almirante Héctor Ramirez, cercado de oficiais-generais, no qual ele dizia que "o presidente da República traiu a confiança do povo e está massacrando o povo inocente com franco-atiradores. Até agora já morreram seis pessoas". Problema: a fala do almirante foi gravada antes do disparo que fez a primeira vítima.
A cena mais chocante do dia mostrou os chavistas atirando de cima do viaduto Llaguno. Os noticiários transmitidos durante a jornada da crise davam a impressão de que eles disparavam contra manifestantes. O governo sustenta que se tratava de um tiroteio com a polícia municipal, oposicionista. Os tiros dados pelos chavistas não atingiram as pessoas mortas ou feridas mostradas pela televisão. Os disparos que fizeram vitimas deram-se entre as 15h20 e as 16h02 e a milícia bolivariana só foi filmada atirando depois das 16h38. Essa história está contada (com expressa militância chavista) no documentário "Puente Llaguno - Las Claves de una Massacre", disponível na internet.
A crise venezuelana está contaminada por dois blocos irredutíveis, bem ao estilo das confusões latino-americanas que acabam em golpes.
Pode-se detestar Chávez, mas não é justo que, para isso, se tenha que fazer papel de bobo. Ou acreditar que, em nome da democracia, meia dúzia de plutocratas possam fechar o Congresso e o Supremo Tribunal, como fizeram em 2002.

terça-feira, 11 de setembro de 2007

Queda de Salvador Allende



Como se vê na reportagem A tragédia do 11 de setembro a historia da metralhadora foi uma montagem dos militares.

Para ninguem esquecer: El ultimo discurso de Salvador Allende

As imagens do 11 de setembro que poucos lembram

Bombardeio a La Moneda, Palácio da Presidencial de Chile

Veja o filme aqui

A tragédia do 11 de setembro



Por CAMILO TAUFIC / La Nación

LIBRO DE PINOCHET DESTRUYE VERSIÓN DE GENERAL PALACIOS

Allende no se suicidó con metralleta regalada por Fidel Castro

El fusil AK-47 regalado por el líder cubano a Salvador Allende nunca estuvo el 11-S-73 en manos del Presidente. Lo guardaba en El Cañaveral. Los asaltantes de palacio fabricaron una placa con la dedicatoria de Fidel para pegarla a otra metralleta, que sí usó efectivamente el Mandatario socialista en su último combate.

A ningún director de cine fantástico se le ocurriría juntar en una misma película, singlando para el mismo lado, al general Augusto Pinochet Ugarte, a Joan Garcés, el abogado que lo metió a la cárcel en Londres, en 1998; al amiguísimo de Allende, Víctor Pey, dueño de "El Clarín", expropiado por la Junta Militar, y a dos cineastas de la ex Alemania comunista, que filmaron el golpe en septiembre de 1973.

Todos ellos, sin embargo, aportan pruebas y testimonios que destruyen definitivamente el mito o embuste de que el Presidente de la República Salvador Allende Gossens combatió en defensa de su investidura y luego se disparó bajo el mentón, utilizando un fusil ametralladora que le había regalado Fidel Castro, con su dedicatoria. Fue otra el arma que usó; probablemente muy similar.

Sostener la prueba es duro. Durante 34 años, cualquier chileno medianamente informado ha visto centenares de veces los videos de TV 13, el canal de los golpistas en septiembre del 73, y luego los difundidos por TVN, CNN, y "ene" cantidad de documentales cinematográficos, fotografías y grabaciones, donde aparece el general Javier Palacios Ruhmann, a la sazón jefe de Inteligencia del Ejército, mostrando al mundo una metralleta AK-47 de metal negro, con su correa portafusil negra, que tendría una lámina del mismo color pegada al arma (que no se exhibe), donde se podría leer: "A Salvador, de su compañero de armas, Fidel Castro".

Se puede ver todo lo anterior en Internet en el video de Canal 13 titulado "El cuerpo de Allende sin vida es retirado de La Moneda", en el siguiente link:

http://teletrece.canal13.cl/html/11chile/bombardeo/128444.html

En el video, filmado el 11-S-73 al atardecer, frente a Morandé 80 primero, cuando ya ha partido la ambulancia que lleva los restos del Presidente de la República, y luego al interior de La Moneda, se aprecia al general Palacios recibir de pie junto a la muralla algo que parece un bastón en un primer momento, pero que luego se transforma en un "fierro", es decir, un arma. La recibe de un ayudante, que ha venido caminando desde la semipenumbra, sin casco, a diferencia de los restantes soldados que participaron en el combate y que se alinean junto al general.

La escena no es clara y las miradas a la cámara del alto oficial y del recién llegado revelan molestia y una cierta confusión en ese instante, al ser enfocados. Segundos después (en el video), el arma -de estructura completamente metálica y de color negro- es exhibida a los periodistas preconvocados, en medio del Patio de los Naranjos. El alto oficial afirma que se trataría del arma suicida utilizada por Salvador Allende.

Se produce entonces el siguiente diálogo, registrado nítidamente en la grabación de Canal 13:

General Palacios: "Esta subametralladora aparece regalada por Fidel Castro directamente al Presidente... Ignoro cuándo... Con la que, al parecer, se suicidó... Dice textualmente... Perdón (aclara la voz)... "A Salvador, de su compañero de armas, Fidel Castro".

Pregunta en off de un periodista: -¿En qué lugar exacto apareció?

General Palacios: "En manos del señor Allende, en los momentos en que entramos a su oficina, cuando ya estaba muerto".

MADERA Y CORREA BLANCA

Aparte de las dudas sobre la forma misma en que murió el Presidente Allende en La Moneda (¿asesinato o suicidio?), que duraron más de una década entre la opinión pública, y las que aún subsisten hasta ahora, nadie ha osado probar -salvo el autor de esta crónica, en La Nación Domingo, 10 septiembre 2006- que el AK utilizado por el líder de la Unidad Popular en el combate de La Moneda, era distinta a la que le había regalado en 1971, durante su visita a Chile, el comandante Fidel Castro Ruz. Incluso, éste todavía sostiene la primitiva versión, por evidentes razones políticas (ver más adelante).

Pero sucede que la auténtica arma obsequiada por Castro (según los testimonios recogidos por este autor de boca de los íntimos de Allende, Víctor Pey y Joan Garcés), estaba montada sobre una estructura y culata de fina madera, como corresponde a un obsequio entre jefes de Estado. Tenía una correa portafusil blanca, y estaba expuesta como un trofeo, permanentemente, en una pared del living de la mansión que Allende compartía con la Payita en El Cañaveral. La dedicatoria de Fidel no estaba estampada ni en la culata ni en la empuñadura -dijeron ambos, en nuestras conversaciones del 2003 y el 2006-, pero sí la habían leído, no recordaban en qué parte del arma.

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Primer plano de la verdadera dedicatoria de Fidel Castro estampada en la correa portafusil, exhibida en la Escuela Militar.
Sólo a mediados de 2007 descubriríamos que la dedicatoria de Fidel Castro estaba manuscrita con un plumón de punta fina (!) sobre la correa del AK-47. Pero tanto Víctor Pey como Joan Garcés fueron enfáticos en señalar entonces que "sólo esa" era la mítica metralleta donada en forma personal a Salvador Allende, y ninguna otra, y que "esa misma" permaneció como pieza de exhibición, adosada al muro, durante todo el 11-S-73. Desapareció luego del golpe militar, confiscada por las FFAA, al igual que la "otra", usada presumiblemente por el Presidente Allende en La Moneda, en defensa de su mandato, el 11-S-73. (Los asaltantes eficientes no dejan evidencias).

PINOCHET Y LOS ALEMANES

Una prueba irredargüible llegó a mis manos en mayo pasado, cuando el escritor Eduardo Labarca, actualmente funcionario de las Naciones Unidas destacado en Viena, me remitió un singular hallazgo: la edición militar para uso interno, del libro "El Día Decisivo: 11 de Septiembre de 1973" de Augusto Pinochet Ugarte -cito textualmente-, Capitán General, Comandante en Jefe del Ejército, Presidente de la República, Edición del Estado Mayor del Ejército, Departamento de Relaciones Internas, Memorial del Ejército de Chile, Biblioteca del Oficial, Volumen LXVII, 1982.

Y, ¡oh, sorpresa!, a todo lo alto de la página 142 figura el "Fusil Ruso AK del Ex-Pdte. S. Allende G.", de culata de madera, correa blanca dispuesta en exhibición, donde con lupa y mucha paciencia se pueden ver algunos trazos manuscritos: la verdadera dedicatoria de Fidel Castro.

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La verdadera metralleta regalada por Fidel Castro a Allende, que figura en el libro de Pinochet .
Más aún, la misma foto, que corresponde a una exhibición en la Escuela Militar posterior al golpe de 1973 de armamento supuestamente confiscado a los allendistas en Tomás Moro y El Cañaveral, puede encontrarla cualquiera en la edición comercial del mismo libro, también de 1982, editorial Andrés Bello. El autor de esta crónica adquirió un ejemplar en una feria de libros usados de Valparaíso por dos lucas. ¡Cómo se nos puede haber escapado por tantos años un desmentido tan abrumador al "cuento" del general Javier Palacios, hecho polvo por su propio comandante en jefe, en años en que nos preocupaban otras cosas!

Para los que aún conserven dudas sobre cuál era la verdadera metralleta obsequiada por Fidel Castro a Salvador Allende, hay una segunda prueba que pesa una tonelada. La filmación en los jardines de la Escuela Militar de los cineastas alemanes de la RDA (que se hicieron pasar por occidentales), Peter Hellmich y Manfred Berger, del mismo "arsenal" confiscado por los golpistas en El Cañaveral y Tomás Moro estampado en la foto de Pinochet.

En su documental "Más fuerte que el fuego", que dura 76,17 minutos, editado en 1978 y actualmente exhibido en Internet, se ve exactamente la misma metralleta "blanca" difundida mundialmente por el Estado Mayor del Ejército de Chile en el libro citado, pero en movimiento. Exhibida a la prensa internacional por un soldado en tenida de combate, primero en toda su extensión, con la culata de madera y la correa alba, y luego un primer plano del portafusil, en que incluso se puede hasta distinguir (con alguna dificultad) la palabra "Allende" -ignorada en la plaquita del general Palacios- y la firma (rúbrica) del propio Fidel Castro, no su nombre, integrando su dedicatoria manuscrita.

Interesados pueden obtener gratuitamente una copia del documental alemán, solicitándola por email a: comunicación@arcoiris.tv, o ver en directo la versión completa de la película, de 1 hora 16 minutos, en el siguiente link:

http://es.arcoiris.tv/modules.php?name=Unique&id=1159

LA VERSIÓN DE FIDEL CASTRO

Quizás las pruebas que se aportan en este reportaje tarden en ser aceptadas en Cuba, donde el Presidente Fidel Castro se vanaglorió desde el primer momento, tras el golpe militar en Chile, de que el AK-47 utilizado por Salvador Allende en la defensa de La Moneda era el mismo que él le había regalado. Es lo que repiten millones de personas en el mundo, hasta el día de hoy, incluso los niños pequeños en Cuba. Castro tenía sus razones para hacerlo, aunque objetivamente cohonestó la historia urdida sobre la falsa metralleta puesta en La Moneda por los astutos hombres del Servicio de Inteligencia Militar golpista. La tesis sobre un supuesto complot al respecto la formula Robinson Rojas, periodista chileno residente en Londres, en su polémico libro "Estos mataron a Allende", que se puede encontrar en su sitio de Internet www.rrojasdatabank.org, en inglés y en español.

En el homenaje póstumo a su amigo Salvador Allende, efectuado en la Plaza de la Revolución José Martí de la capital cubana, el 28 de septiembre de 1973, ante un millón de personas y junto a Tati Allende, la hija mayor del Presidente chileno, Fidel Castro aprovechó para "pasar su aviso", sobre el arma de la discordia. Dijo en su discurso fúnebre, que escasamente se conoce en Chile: "Incluso los fascistas han sacado a relucir el fusil con que combatió Allende, el fusil automático que nosotros le obsequiamos, tratando de hacer propaganda burda y ridícula con eso. ¡Pero los hechos han demostrado que ningún obsequio mejor al Presidente Allende que ese fusil automático para defender al gobierno de la Unidad Popular! "Fue mucha la razón y la premonición que tuvimos al obsequiarle ese fusil al Presidente. ¡Nunca un fusil fue empuñado por manos tan heroicas de un Presidente constitucional y legítimo de su pueblo! ¡Nunca un fusil defendió mejor la causa de los humildes, la causa de los trabajadores y los campesinos chilenos! Y si cada trabajador y cada campesino hubiesen tenido un fusil como ese en sus manos, no habría habido golpe fascista en Chile".

¿ERAN 3.000?

Desde otro plano, nunca se sabrá cuántas metralletas rusas AK-47 llegaron desde Cuba al territorio nacional durante los años de la Unidad Popular, pero evidentemente la dedicada a Salvador Allende por Fidel Castro era la punta de un iceberg de grandes dimensiones. Todos los miembros del GAP, el grupo de protección y seguridad del Presidente, para empezar, tenían una cada uno, donadas por el gobierno de La Habana "para defensa personal", como lo ha reconocido hace pocas semanas el líder socialista de la época Carlos Altamirano, en entrevista a "La Tercera".

El escritor disidente cubano Norberto Fuentes, residente en EEUU, publica en su blog que a Chile se trajo numeroso armamento mediante cargamentos "hormiga", que viajaban ocultos dentro de la valija diplomática, hasta sumar unos 3.000 (!) fusiles ametralladoras AK-47. Dentro de ese cuadro, el hecho de que Allende pudiera tener dos o más metralletas de origen cubano a su disposición parecería no tener mayor importancia. Pero que se haya engañado con una de ellas a todo el mundo, por más de treinta años, es un hecho de la mayor gravedad.

Incluso la revista "El Periodista" publicó en 2003 el testimonio de un conscripto del Regimiento Tacna, que penetró hasta el mismo Salón Independencia, donde yacía el Presidente de la República muerto, y recogió con sus manos una ametralladora alemana Rheinmetall, que estaba apoyada en un muro, a poca distancia del cuerpo sin vida del líder de la Unidad Popular.

Será el objeto de nuevas investigaciones, después de ésta, determinar hasta qué punto se realizó un montaje post mortem en relación al arma mortal que terminó con los días de Salvador Allende Gossens. LN

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Croquis oficial que incluye metralleta metálica muy diferente a la de Fidel.


DEDICATORIA

Este reportaje está dedicado al difunto A.P.U., por su invalorable ayuda al autor para restablecer la verdad histórica en este reportaje. (Camilo Taufic, 11 de septiembre, 2007).

domingo, 2 de setembro de 2007

Exército mantém mentalidade golpista

KENNEDY ALENCAR
Colunista da Folha Online

A nota do Alto Comando do Exército sobre o livro "Direito à Memória e à Verdade" é uma triste notícia para o país. Divulgada na sexta-feira (31/08), a nota mostra que continuam firmes e fortes nas Forças Armadas a mentalidade golpista, certa resistência ao poder civil e uma dose de indisciplina incompatível com a vida militar.

O livro conta uma verdade histórica. Pela primeira vez, um documento do governo federal relata em detalhes atos cruéis da ditadura militar (1964-1985).

A reação do Alto Comando deveria ter sido de vergonha. Uma autocrítica e um pedido de desculpas soariam muito bem. Instituições como a Igreja Católica já agiram assim a respeito do que consideraram erros e abusos do seu passado. Mas qual foi a reação dos nossos militares, em pleno século 21?

"Não há Exércitos distintos. Ao longo da história, temos sido o mesmo Exército de Caxias, referência em termos de ética e de moral, alinhado com os legítimos anseios da sociedade brasileira", diz a nota do Alto Comando, que se reuniu extraordinariamente para discutir o livro.

Lamentável constatar que os atuais generais consideram integrar o mesmo Exército daqueles que executaram presos que já não podiam reagir. Torturaram intensamente militantes de esquerda. Abusaram sexualmente de homens e mulheres. Estupraram. Decapitaram. Esquartejaram. Ocultaram cadáveres. Enganaram famílias, exigindo dinheiro em troca de informações que se comprovaram falsas. Deram versões falsas ao público.

A reação do Exército, disseram reservadamente os generais, aconteceu porque o ministro da Defesa, Nelson Jobim, fez um discurso duro na quarta-feira (29/08) durante a solenidade de lançamento do livro que relata onze anos de trabalho da Comissão Especial de Mortos e Desaparecidos Políticos.

"Não haverá indivíduo que possa reagir e, se houver, terá resposta", disse Jobim, num aviso a críticas de bastidor que a colunista Eliane Cantanhêde revelou na edição impressa da Folha.

Jobim agiu corretamente na quarta. Fundou o Ministério da Defesa, pasta que os militares nunca engoliram. No entanto, o ministro da Defesa errou na sexta, ao aceitar a nota do Alto Comando do Exército. No mínimo, Jobim perdeu capital político.

A nota é um ato de indisciplina contra o ministro civil que comanda os militares. A alegação de que Jobim os afrontou, ainda que fosse verdadeira, não justifica a reação. Militar tem de bater continência por dever de ofício. É pago para, se necessário, suportar afronta do superior hierárquico. E, convenhamos, esse negócio de afronta foi desculpa para bater no livro.

Mas há coisa pior: a nota afirma que a Lei de Anistia, de 1979,

"produziu a indispensável concórdia de toda a sociedade, até porque os fatos históricos têm diferentes interpretações, dependendo da ótica de seus protagonistas".

Se a mira do Exército brasileiro for tão certeira quanto a sua interpretação da história, estamos todos perdidos. Não haverá soldados aptos a defender o país.

A repressão política agiu com consentimento dos mais altos dirigentes da ditadura, inclusive de generais-presidentes. O livro relativizou a tese de que a Lei da Anistia de 1979 se estendeu a todos os crimes cometidos pelos militares. Cortes internacionais afirmam claramente: são imprescritíveis os crimes contra os direitos humanos. Portanto, há, sim, controvérsia a respeito da Lei da Anistia.

Por razão política, Lula fez um discurso moderado no lançamento do livro, dizendo que o ato não era revanche. Por razão política, o Brasil pode fingir que os crimes contra os direitos humanos prescreveram. Mas estará passos atrás de outros países da América Latina, que já realizaram um ajuste de contas com o seu passado ditatorial. O Chile levou Augusto Pinochet ao banco dos réus, por exemplo.

*

Desequilíbrio

Na discussão "ditadura x guerrilheiros", há um aspecto sempre abordado com desequilíbrio. O livro da comissão de direitos humanos reconhece que ações dos militantes de esquerda fizeram vítimas entre os defensores da ditadura.

A geração que enfrentou a ditadura cometeu erros. O maior deles foi ter avaliado que a luta armada era o melhor caminho a ser seguido. Os militares afirmam que os guerrilheiros de esquerda eram autoritários que queriam transformar o Brasil numa ditadura comunista.

Esse argumento é fajuto e desequilibrado. Quem rompeu a legalidade institucional do país foi a direita. Golpistas como Carlos Lacerda se arrependeriam logo depois da "revolução" de 1964.

Se a esquerda tivesse assumido o poder, torturado e assassinado, faria sentido dar aos seus erros a dimensão dos erros da direita. Foi a direita que assumiu o Estado brasileiro. Foi a direita que torturou e matou em nome do Estado. Cometendo equívocos que o país também merece conhecer, a esquerda reagiu.

A palavra está agora com o ministro Nelson Jobim. Se fizer de conta que a nota do Alto Comando do Exército faz parte da paisagem, seguirá o destino dos antecessores. Ministros da Defesa que viraram fantoches.

Kennedy Alencar, 39, é colunista da Folha Online e repórter especial da Folha em Brasília. Escreve para Pensata às sextas e para a coluna Brasília Online, sobre os bastidores da política federal, aos domingos.

E-mail: kalencar@folhasp.com.br